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DOS HOMBRES SON BUSCADOS EN VALVERDE TRAS UN CONFLICTO QUE DEJÓ TRES HERIDOS DE BALA

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“La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia en todas partes.” — Martin Luther King Jr.

MAO, Valverde. — Lo que comenzó como una disputa por unos terrenos en el sector La Bendición de Dios terminó convertido en una investigación criminal, tres personas heridas por armas de fuego y, días después, dos hombres requeridos por la justicia que ahora son buscados activamente por las autoridades.

La Dirección Regional Noroeste de la Policía Nacional informó que agentes del Departamento de Investigación Criminal, DICRIM, mantienen operativos para localizar a Juan Isidro de Jesús Guzmán, conocido como “Papo”, y Darwin Adolfo Brito Peralta, conocido como “El Calvo”, por su presunta vinculación con un hecho ocurrido el 2 de septiembre en Mao.

Guzmán es requerido mediante la orden judicial 722/2026 y Brito Peralta mediante la 723/2026, ambas emitidas el 4 de septiembre de 2026, según informó la Policía Nacional.

Las autoridades hicieron además una advertencia poco habitual en los comunicados rutinarios de búsqueda.

Pidieron a los ciudadanos no acercarse, no confrontar y no intentar detener a los hombres, debido a que informaciones de inteligencia manejadas por la Policía indican que podrían estar armados.

La institución pidió que cualquier información sobre su paradero sea entregada de manera confidencial a la Policía Nacional o al Ministerio Público de Valverde.

Pero detrás de las órdenes judiciales existe una historia que comenzó varios días antes.

TRES HERIDOS Y UNA DISPUTA POR TERRENOS

El 4 de septiembre, la Policía informó que investigaba un incidente ocurrido en La Bendición de Dios, en Mao, donde tres hombres habían resultado heridos por proyectiles de arma de fuego.

De manera preliminar, las autoridades relacionaron la confrontación con una disputa sobre la propiedad de unos terrenos.

Dos de los heridos fueron identificados como Luis Leandro Torres Rodríguez, “Neo”, de 28 años, y Justin Junior Moreta Jiménez, “El Rayo”, de 23.

Ambos fueron trasladados a un centro médico de Mao.

Según el informe preliminar citado por la Policía, los dos manifestaron a los investigadores que habían resultado heridos durante una confrontación relacionada con unos terrenos que, según sus versiones, habían adquirido.

Un tercer hombre, Miguel de Jesús Vargas Ureña, “Kiko”, de 45 años, también resultó herido.

Vargas Ureña recibió inicialmente asistencia médica en un centro de salud de Esperanza y posteriormente fue referido a Santiago debido a sus lesiones. El reporte policial señaló que presentaba heridas de perdigones en el área abdominal.

Era, hasta entonces, un conflicto cuya dimensión completa todavía no estaba clara.

DE PERSONAS DE INTERÉS A ÓRDENES JUDICIALES

En aquel primer informe, los investigadores señalaron que trabajaban para localizar a otras personas que presuntamente podían haber participado en el incidente.

Entre ellas se mencionaban individuos conocidos como “Jairo El Calvo” y “Papo”, quienes serían localizados con fines de investigación para determinar su posible relación con los hechos.

Días más tarde, el escenario había cambiado.

El comunicado policial del 11 de septiembre ya no hablaba simplemente de personas que debían ser localizadas para fines de investigación.

Informaba de dos órdenes judiciales de arresto contra Juan Isidro de Jesús Guzmán, “Papo”, y Darwin Adolfo Brito Peralta, “El Calvo”, y señalaba que ambos eran requeridos por su presunta vinculación con el hecho ocurrido el 2 de septiembre.

La Policía no explicó públicamente en ese comunicado cuál habría sido exactamente la participación atribuida a cada uno.

Tampoco debe asumirse culpabilidad por la existencia de una orden de arresto.

Una orden judicial permite a las autoridades detener a una persona para ponerla a disposición del sistema de justicia. Corresponderá posteriormente al Ministerio Público presentar las imputaciones que considere pertinentes y a los tribunales determinar responsabilidades conforme a las pruebas y al debido proceso.

UNA PREGUNTA QUE VA MÁS ALLÁ DEL TIROTEO

En comunidades donde el crecimiento urbano avanza muchas veces más rápido que la regularización y organización de la tierra, los conflictos por solares pueden convertirse en algo mucho más grave que una discusión entre particulares.

Un documento.

Una venta.

Una ocupación.

Una reclamación de propiedad.

Dos personas asegurando tener derechos sobre el mismo terreno.

Cuando esos desacuerdos dejan de resolverse ante instituciones y comienzan a resolverse mediante amenazas o armas, el conflicto deja de ser exclusivamente inmobiliario.

Se convierte en un problema de seguridad pública.

Y eso es precisamente lo que hace que lo ocurrido en Mao merezca una mirada más profunda.

Tres hombres terminaron heridos.

Dos personas son ahora requeridas por órdenes judiciales.

Y las autoridades consideran suficientemente serio el riesgo como para advertir públicamente que los ciudadanos no deben intentar confrontarlas.

¿QUIÉN ERA DUEÑO DE LOS TERRENOS?

Hay todavía preguntas fundamentales sin respuestas públicas.

¿Quién reclama legalmente la propiedad de los terrenos donde se produjo el conflicto?

¿Existen títulos de propiedad?

¿Hubo ventas anteriores?

¿Había un proceso judicial abierto antes del enfrentamiento?

¿Se había denunciado previamente alguna amenaza?

¿Quién disparó primero?

¿Qué armas fueron utilizadas?

¿Han sido recuperadas?

¿Existen cámaras de vigilancia, videos o testigos que permitan reconstruir lo sucedido?

Y quizás la pregunta central:

¿Pudo evitarse que una disputa por tierra terminara con tres personas heridas de bala?

Responderlas permitirá entender si el episodio fue un enfrentamiento aislado o la consecuencia de un conflicto que llevaba tiempo desarrollándose.

LA RESPONSABILIDAD DE INFORMAR SIN CONDENAR

Los casos policiales plantean además una responsabilidad particular para los medios de comunicación.

Una persona buscada por las autoridades no es automáticamente una persona condenada.

Una orden de arresto tampoco equivale a una sentencia.

Por eso, hasta que los tribunales determinen lo contrario, Juan Isidro de Jesús Guzmán y Darwin Adolfo Brito Peralta deben ser considerados bajo el principio de presunción de inocencia.

Al mismo tiempo, la existencia de órdenes judiciales y la advertencia policial sobre la posibilidad de que estén armados constituyen información de interés público que la ciudadanía necesita conocer.

Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.

Informar sobre una búsqueda policial no significa sustituir a un tribunal.

Significa explicar lo que las autoridades dicen, qué pruebas faltan por conocerse y cuáles preguntas permanecen abiertas.

UNA INVESTIGACIÓN QUE TODAVÍA NO HA TERMINADO

El DICRIM y el Ministerio Público de Valverde continúan trabajando conjuntamente para localizar a los dos hombres y avanzar en la investigación.

Hasta el comunicado policial consultado, las autoridades mantenían activa la búsqueda.

La eventual captura de los requeridos, sin embargo, tampoco representaría el final de la historia.

Sería el comienzo de otra etapa.

Tendrán que conocerse las acusaciones formales.

Tendrán que escucharse las diferentes versiones.

Tendrán que examinarse las pruebas.

Y tendrá que establecerse judicialmente qué ocurrió realmente aquel 2 de septiembre en La Bendición de Dios.

Porque después de los disparos, después de los heridos y después de las órdenes de arresto, todavía queda pendiente la pregunta fundamental que corresponde responder a la justicia:

¿Cómo una disputa por unos terrenos terminó convertida en un enfrentamiento a tiros en pleno Mao, y quiénes son finalmente responsables de lo ocurrido?

Esperanza33 continuará dando seguimiento al caso y actualizará esta información ante cualquier pronunciamiento de la Policía Nacional, el Ministerio Público o los tribunales del Distrito Judicial de Valverde.

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N MAO, MÁS DE UN KILO DE PRESUNTAS DROGAS REAVIVA LAS PREGUNTAS SOBRE EL MICROTRÁFICO EN VALVERDE

Evidencias ocupadas durante el operativo realizado en el sector Pueblo Nuevo, en Mao, provincia Valverde. Las sustancias serán remitidas al INACIF para los análisis correspondientes. Foto: fuente policial / Diario Noticias.

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“Una onza de prevención vale una libra de cura.” — Benjamin Franklin

MAO, VALVERDE. — Una persona huyó. Una funda quedó abandonada. Dentro, según el informe de la Policía Nacional, había suficiente material para abrir nuevamente una discusión que en las últimas semanas ha aparecido repetidamente en diferentes comunidades de Valverde: el microtráfico y su presencia en los barrios de la provincia.

La Dirección Regional Noroeste de la Policía Nacional informó sobre la ocupación de 960.5 gramos de un vegetal presumiblemente marihuana y 101.3 gramos de un material rocoso presumiblemente crack, durante una intervención realizada en varias pensiones del sector Pueblo Nuevo, en Mao.

Además, las autoridades reportaron la ocupación de RD$3,015 en efectivo y una cámara de vigilancia.

Pero la historia no termina en las cantidades ocupadas.

El procedimiento ocurre después de varias intervenciones policiales contra presuntos puntos de microtráfico en diferentes lugares de Valverde, incluyendo Esperanza, y pocos días después de que representantes de decenas de organizaciones comunitarias de Mao plantearan ante las autoridades preocupaciones relacionadas, entre otros asuntos, con la presunta venta de drogas en sus sectores.

Eso no demuestra, por sí solo, que el microtráfico esté aumentando en la provincia.

Sí plantea una pregunta que merece ser examinada más allá de cada decomiso individual:

¿Qué tan extendido está realmente el problema y qué ocurre después de que termina cada operativo?

UNA INTERVENCIÓN EN PUEBLO NUEVO

El procedimiento fue realizado por miembros de la Dirección Regional Noroeste de la Policía Nacional, acompañados por el magistrado de Niños, Niñas y Adolescentes Ernesto Alcántara Abreu, durante una diligencia judicial desarrollada en las proximidades del Colmado Yampol, en el sector Pueblo Nuevo.

De acuerdo con el informe preliminar de las autoridades, una persona habría emprendido la huida al advertir la presencia policial.

La Policía sostiene que esa persona dejó abandonada una funda que contenía el material vegetal y 201 unidades de un material rocoso presumiblemente crack. El reporte establece que el material rocoso alcanzó un peso de 101.3 gramos.

La identidad de la persona que supuestamente huyó no fue especificada en la información disponible.

Tampoco corresponde todavía presentar las sustancias como drogas confirmadas.

Las autoridades informaron que serán remitidas al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para determinar mediante análisis científicos su composición. Hasta que ese proceso concluya, deben ser descritas como sustancias presuntas o presumiblemente narcóticas.

Es una distinción pequeña en las palabras, pero fundamental en el periodismo y en el debido proceso.

DÍAS ANTES, LAS COMUNIDADES YA HABÍAN HABLADO

El operativo adquiere otro significado cuando se observa lo sucedido apenas unos días antes.

El 15 de septiembre, el director de la Dirección Regional Noroeste de la Policía Nacional, general Ramón S. Azcona Reyes, sostuvo un encuentro en Mao con representantes comunitarios para escuchar sus preocupaciones sobre seguridad ciudadana.

Participaron representantes de 47 organizaciones comunitarias, de acuerdo con el reporte publicado sobre la reunión.

Entre los problemas planteados se encontraban los robos, la necesidad de mayor patrullaje preventivo y la presunta venta de drogas en determinados sectores.

La proximidad temporal entre aquella reunión y este operativo no permite concluir que una cosa provocó directamente la otra.

Pero sí coloca sobre la mesa algo que las estadísticas de decomisos no siempre muestran: la percepción de quienes viven diariamente en los barrios.

Un punto de drogas no es únicamente una cantidad de sustancias encima de una mesa policial.

Puede convertirse en un lugar alrededor del cual aparecen motocicletas, movimientos constantes, jóvenes entrando y saliendo, conflictos entre grupos, temor de los vecinos y, en algunos casos, otros delitos.

Determinar si eso está ocurriendo de forma sistemática en Mao requiere información mucho más amplia que un solo operativo.

ESPERANZA YA HABÍA ENCENDIDO OTRA ALERTA

A pocos kilómetros de Mao, Esperanza ha vivido recientemente intervenciones similares.

El 11 de septiembre, agentes de DICRIM y de la Policía Preventiva realizaron un operativo en el sector La Fe, donde fue detenido un joven de 19 años.

De acuerdo con el reporte policial, fueron ocupadas 133 porciones de presuntas sustancias narcóticas: 78 de presunta marihuana, 54 de presunto crack y una de presunta cocaína, con un peso conjunto aproximado reportado de 141.7 gramos.

También fueron ocupados una balanza digital, un teléfono celular y RD$10,750 en efectivo.

No había sido el único procedimiento reciente en Esperanza.

El 26 de agosto, la Dirección Regional Noroeste reportó otros operativos focalizados en los sectores Buenos Aires, El Nueve y La Fe, donde las autoridades dijeron haber ocupado 109 porciones de presuntas sustancias controladas, incluyendo materiales que presumieron cocaína, marihuana y crack.

Tres días antes, el 23 de agosto, la propia Policía Nacional había informado sobre otra intervención en Esperanza en la que fueron ocupadas presuntas sustancias narcóticas, municiones, dinero y motocicletas.

En aquel procedimiento se reportaron 69 municiones calibre 9 milímetros, además de RD$21,975, US$40 y 500 gourdes haitianos.

Cada caso es jurídicamente independiente.

No existe, con la información pública revisada, evidencia suficiente para afirmar que estén conectados entre sí.

Pero la repetición de intervenciones en un período relativamente corto merece algo más que titulares separados.

Merece datos.

LOS OPERATIVOS CUENTAN UNA PARTE DE LA HISTORIA

El número de decomisos puede decir cuántas sustancias fueron ocupadas.

No necesariamente dice cuánto microtráfico existe.

Más operativos pueden producir más decomisos incluso sin que haya aumentado la cantidad de drogas circulando.

Del mismo modo, pocos decomisos no significan necesariamente que exista poco microtráfico.

Para comprender realmente el problema en Valverde habría que conocer, entre otros datos:

cuántos puntos de venta han identificado las autoridades;

cuántos han sido intervenidos;

cuántas personas han sido procesadas;

cuántos casos terminaron judicializados;

cuántos reincidentes aparecen;

qué sectores concentran las intervenciones;

y cómo han cambiado esas cifras durante los últimos años.

Sin esas estadísticas sería irresponsable declarar que Valverde vive una “epidemia” o que el problema está creciendo.

Pero sería igualmente irresponsable ignorar la frecuencia con que el tema aparece en los reportes policiales y en las preocupaciones expresadas por las comunidades.

LA PREGUNTA MÁS DIFÍCIL: ¿QUÉ PASA CON LOS JÓVENES?

Hay además una dimensión que rara vez aparece en las fotografías de los decomisos.

La edad.

En el procedimiento del 11 de septiembre en La Fe, Esperanza, el detenido tenía 19 años.

Y ahí la discusión deja de ser exclusivamente policial.

Cuando un joven termina vinculado —presuntamente y sujeto al debido proceso— a un punto de drogas, la pregunta no debe limitarse a cuánto había dentro de una mochila.

También debe preguntarse qué ocurrió antes de que llegara hasta allí.

¿Abandonó la escuela?

¿Tenía empleo?

¿Existían programas deportivos?

¿Había oportunidades de capacitación?

¿El barrio dispone de espacios culturales?

¿Las instituciones identifican a los jóvenes en riesgo antes de que aparezcan en un expediente policial?

La prevención no sustituye la persecución del delito.

Pero perseguir el delito sin prevenir el próximo caso puede convertirse en una carrera interminable.

DECOMISAR NO ES LO MISMO QUE RESOLVER

La intervención de Pueblo Nuevo produjo una cifra llamativa: más de un kilo de materiales que las autoridades consideran posiblemente narcóticos.

Ahora corresponde al INACIF determinar qué contienen realmente esas sustancias y a los investigadores establecer responsabilidades.

Pero para Mao, Esperanza y el resto de Valverde queda una conversación mucho más grande.

Una provincia no derrota el microtráfico únicamente recogiendo fundas abandonadas después de que alguien corre.

Lo enfrenta también identificando quién abastece los puntos, siguiendo el dinero, procesando correctamente los casos y reduciendo las condiciones que permiten que nuevos vendedores sustituyan a quienes fueron detenidos.

Y necesita algo todavía más difícil de medir:

evitar que el próximo muchacho de 18 o 19 años termine entrando en ese circuito.

Los recientes procedimientos en Mao y Esperanza no permiten afirmar por sí solos que el microtráfico esté aumentando.

Pero sí justifican hacer una pregunta que Esperanza33 continuará siguiendo:

¿estamos viendo operativos aislados o las señales visibles de un problema provincial que todavía no hemos medido completamente?

La respuesta no debería depender de rumores.

Debería encontrarse en los datos.

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EN MAO, DOCENTES ADVIERTEN SOBRE CARENCIAS EN LAS ESCUELAS Y PIDEN RESPUESTAS AL MINISTERIO DE EDUCACIÓN

Imagen de archivo. Actividad de la corriente Fuerza Magisterial durante 2026. La organización denunció recientemente en Mao deficiencias y necesidades en el sector educativo. Foto: archivo / El Caribe.

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“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo.” — Nelson Mandela

MAO, VALVERDE. — En una provincia donde esta misma semana el Gobierno inauguró una nueva infraestructura educativa y habló de espacios dignos para los estudiantes, un grupo de docentes colocó sobre la mesa otra cara del sistema escolar: aulas que, según denuncian, todavía enfrentan deficiencias, limitaciones de recursos y dificultades que afectan el trabajo cotidiano de maestros y alumnos.

La corriente magisterial Fuerza Magisterial expresó el 18 de septiembre su preocupación por las condiciones de la educación en Mao y reclamó al Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) respuestas ante diversas necesidades que asegura persisten en centros de la zona.

Durante una rueda de prensa, Manuel Aracena, representante de la organización en Mao, señaló específicamente deficiencias en las aulas, falta de recursos y dificultades relacionadas con la llegada de talleristas a los centros educativos.

Aracena también reclamó el cumplimiento de pagos de incentivos y retributivos correspondientes a docentes, según el reporte difundido por Telenovisa 43.

Las declaraciones representan, por ahora, denuncias de la organización magisterial. No constituyen por sí solas una evaluación oficial de todos los centros educativos de Mao, y Esperanza33 no encontró una respuesta pública específica del MINERD dirigida a las reclamaciones planteadas en esa rueda de prensa.

Pero las acusaciones abren preguntas que trascienden cualquier organización sindical o corriente política.

¿En qué condiciones están funcionando actualmente las escuelas de Mao?

¿Cuáles centros presentan las deficiencias señaladas?

¿Qué recursos necesitan?

¿Cuántos docentes esperan incentivos o pagos pendientes?

Y, sobre todo, ¿qué impacto tienen esas dificultades sobre los estudiantes?

DOS IMÁGENES DE LA EDUCACIÓN EN UNA MISMA SEMANA

La denuncia ocurrió apenas dos días después de una actividad oficial que mostró una imagen distinta del sector educativo en Mao.

El miércoles 16 de septiembre, el Gobierno entregó el techado del Centro Educativo en Artes Profesor Juan de Jesús Reyes, ubicado en el sector Sibilia.

La obra representó una inversión oficial de RD$28,129,576.77 y, según el Ministerio de Educación, beneficiará directamente a 545 estudiantes, además de comunidades de 13 sectores cercanos.

Durante la inauguración, autoridades educativas señalaron que el nuevo espacio permitirá desarrollar actividades deportivas, culturales y artísticas y contribuirá al desarrollo integral de los estudiantes.

Ambos acontecimientos pueden coexistir.

La construcción de una nueva infraestructura no significa necesariamente que hayan desaparecido todas las necesidades del sistema escolar.

Y una denuncia sobre problemas en determinados centros tampoco significa que no se estén realizando inversiones educativas.

Precisamente por eso, la discusión requiere algo más que discursos: datos, nombres de escuelas, inversiones, necesidades pendientes y plazos de solución.

EL PROBLEMA NACIONAL QUE TAMBIÉN TOCA LAS PROVINCIAS

Las preocupaciones expresadas en Mao llegan pocas semanas después del inicio del año escolar 2026-2027.

A finales de agosto, la coordinación nacional de Fuerza Magisterial había denunciado problemas relacionados con entrega incompleta de útiles, necesidad de aulas, mantenimiento y otras carencias en diferentes localidades del país. La organización reconoció que algunos materiales sí habían sido distribuidos, pero sostuvo que existían comunidades donde la entrega no estaba completa.

Esas denuncias nacionales tampoco pueden trasladarse automáticamente a Mao sin documentación específica.

Pero muestran que la discusión local forma parte de un debate educativo más amplio: cómo garantizar que la inversión presupuestaria termine reflejándose en las condiciones reales dentro de cada escuela.

En Valverde, esa pregunta adquiere especial importancia porque la educación pública conecta diariamente a miles de familias de Mao, Esperanza, Laguna Salada y sus distritos municipales.

Una deficiencia escolar no termina en la puerta del plantel.

Cuando falta un espacio adecuado, personal, materiales o servicios esenciales, las consecuencias pueden alcanzar al estudiante, al maestro y finalmente a toda la familia.

LA PREGUNTA NO ES SOLO CUÁNTO SE INVIERTE

Las cifras de inversión pública permiten medir una parte de la política educativa.

Pero no toda.

La inauguración de un techado por más de RD$28 millones puede representar una mejora concreta para cientos de estudiantes.

Al mismo tiempo, las denuncias planteadas por docentes obligan a observar lo que sucede dentro de otros centros que no aparecen en inauguraciones ni actos oficiales.

La verdadera fotografía de la educación provincial requiere ambas cosas.

Requiere conocer lo que se construye.

Pero también lo que falta.

Cuántas aulas necesitan reparación.

Cuáles planteles tienen problemas de espacio.

Qué personal hace falta.

Qué recursos reciben las escuelas.

Qué pagos están pendientes.

Y cuánto tiempo tarda el sistema en responder cuando una comunidad educativa reporta un problema.

DE LA DENUNCIA A LOS DATOS

Para que la discusión avance, las reclamaciones planteadas en Mao necesitarán ahora mayor precisión.

Identificar los centros afectados permitiría verificar físicamente cada situación.

Determinar la cantidad de estudiantes involucrados permitiría establecer la dimensión del problema.

Y conocer la posición de la Regional Educativa 09 de Mao y del Ministerio de Educación permitiría saber cuáles de esas necesidades están reconocidas, presupuestadas o en proceso de solución.

El propio MINERD mantiene en Mao la estructura administrativa de la Regional 09 y en septiembre registró un proceso para el alquiler del inmueble destinado a alojar sus oficinas administrativas.

Eso hace que muchas de las respuestas puedan buscarse directamente en la provincia.

La educación rara vez se deteriora por un solo gran problema.

Con frecuencia lo hace mediante pequeñas deficiencias acumuladas: un aula pendiente, un recurso que no llega, personal insuficiente, una reparación aplazada o un pago que permanece sin resolver.

Y también puede mejorar de la misma manera: escuela por escuela, aula por aula y problema por problema.

En Mao, Fuerza Magisterial ha hecho públicas sus reclamaciones.

Las autoridades, por su parte, muestran inversiones recientes.

Ahora queda el paso que permite separar la percepción de la evidencia:

identificar cada problema, verificarlo y establecer cuándo será resuelto.

Para las familias de Valverde, esa probablemente sea la información que más importa.

Porque al final de cualquier debate sobre educación, la medida fundamental no está en una rueda de prensa ni en una ceremonia inaugural.

Está dentro del aula.

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VALVERDE BAJO ALERTA VERDE: ESPERANZA ENTRA EN VIGILANCIA ANTE EL RIESGO DE LLUVIAS, CRECIDAS E INUNDACIONES

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“Más vale prevenir que lamentar.” — Refrán popular

ESPERANZA, Valverde. — La provincia Valverde permanece este jueves 17 de septiembre bajo alerta verde, mientras las autoridades meteorológicas y de emergencia mantienen la vigilancia ante condiciones atmosféricas capaces de producir aguaceros, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en distintas zonas del país.

Para municipios como Esperanza, Mao y Laguna Salada, la advertencia significa algo más que un pronóstico de lluvia.

Significa prestar atención a los lugares donde el agua suele acumularse con rapidez, a las cañadas, canales, ríos y caminos vulnerables, especialmente cuando las precipitaciones se producen de manera intensa en períodos cortos.

El Centro de Operaciones de Emergencias, COE, informó este jueves que Valverde se mantiene entre las seis provincias colocadas en alerta verde, mientras Santo Domingo, el Distrito Nacional y San Juan permanecen en alerta amarilla.

La medida responde a las condiciones provocadas por una vaguada que interactúa con el viento del este, mientras el Instituto Dominicano de Meteorología también ha advertido sobre la influencia de una onda tropical capaz de incrementar las precipitaciones durante la jornada.

¿QUÉ SIGNIFICA PARA ESPERANZA?

Una alerta verde no significa que se haya producido una emergencia generalizada.

Es una advertencia preventiva.

Indica que existen condiciones que podrían generar situaciones de riesgo y que la población debe mantenerse informada y preparada ante cualquier cambio.

En Esperanza, esto adquiere especial importancia por la existencia de sectores bajos, canales de riego, cañadas y comunidades próximas a corrientes de agua donde una lluvia intensa puede modificar rápidamente las condiciones habituales.

El COE advierte sobre la posibilidad de inundaciones urbanas y rurales, crecidas repentinas de ríos, arroyos y cañadas, razón por la cual recomienda evitar cruzar corrientes que presenten un volumen elevado de agua.

La recomendación puede parecer rutinaria.

No lo es.

Muchos de los incidentes relacionados con lluvias fuertes ocurren precisamente cuando conductores o peatones intentan atravesar una zona inundada suponiendo que conocen la profundidad o la fuerza de la corriente.

UNA VAGUADA SOBRE UN TERRITORIO YA VIGILADO

Las lluvias no aparecen de manera aislada.

Durante los últimos días, diferentes localidades del país han experimentado aguaceros y tormentas eléctricas asociados a la inestabilidad atmosférica.

Para este jueves, Indomet pronosticó un incremento de las precipitaciones debido a la interacción de una onda tropical con una vaguada, con posibilidad de aguaceros de moderados a fuertes localmente, tronadas y ráfagas de viento.

Valverde forma parte de las provincias donde las autoridades mantienen vigilancia preventiva.

Hasta el cierre de esta publicación, los boletines nacionales revisados no presentan un balance específico de daños graves dentro del municipio de Esperanza asociado a este episodio.

Pero precisamente para eso existe una alerta: para actuar antes de que una emergencia ocurra, no después.

RÍOS, CAÑADAS Y ZONAS BAJAS: LOS PUNTOS QUE REQUIEREN MAYOR ATENCIÓN

En una provincia atravesada por importantes sistemas hídricos y agrícolas, la cantidad de lluvia que cae en un municipio no siempre cuenta toda la historia.

Las precipitaciones registradas aguas arriba pueden provocar aumentos posteriores en determinados cauces.

Por esa razón, residentes de comunidades próximas a ríos, arroyos, canales y cañadas deben prestar atención no solamente a la lluvia que ven frente a sus viviendas, sino también a los avisos emitidos por los organismos oficiales.

El COE recomienda no cruzar ríos, arroyos ni cañadas con altos volúmenes de agua y evitar balnearios ubicados en las provincias bajo alerta.

También se recomienda mantenerse pendiente de los boletines posteriores, ya que los niveles de alerta pueden aumentar, disminuir o ser retirados dependiendo de la evolución de las lluvias.

ESPERANZA33 RECOMIENDA

Ante las condiciones actuales, los residentes de Esperanza y comunidades cercanas deben evitar desplazamientos innecesarios por áreas inundables durante lluvias intensas, no permitir que niños se acerquen a cañadas o corrientes crecidas y evitar intentar atravesar calles donde no pueda determinarse la profundidad del agua.

Los conductores deben reducir la velocidad cuando disminuya la visibilidad y evitar estacionar vehículos en puntos donde tradicionalmente se acumula agua.

También es recomendable mantener teléfonos cargados y prestar atención a los comunicados del COE, Indomet, Defensa Civil, Ayuntamiento y organismos locales de emergencia.

En caso de una situación que represente peligro inmediato, la ciudadanía puede comunicarse con el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1.

UNA ALERTA NO DEBE PRODUCIR PÁNICO, SINO PREVENCIÓN

Esperanza ha convivido históricamente con temporadas de lluvia.

Eso puede provocar que algunos residentes consideren normales determinados aguaceros.

Pero cada episodio meteorológico es diferente.

La cantidad de lluvia, su duración, el lugar donde cae y las condiciones previas del suelo pueden determinar si una tarde lluviosa termina siendo solamente eso o se convierte en una emergencia.

Este jueves, Valverde está bajo alerta verde.

No es una declaración de desastre.

Es una señal para observar el cielo, pero también los ríos, las cañadas, las calles y los boletines oficiales.

Y, sobre todo, para no esperar a que el agua llegue demasiado lejos antes de tomar precauciones.

Esperanza33 continuará dando seguimiento a las condiciones meteorológicas y a cualquier información oficial relacionada con Esperanza, Mao, Laguna Salada y el resto de la provincia Valverde.

Esperanza33.com | Información local, contexto y seguimiento de los acontecimientos que importan a nuestra comunidad.

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