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PACIENTES CITADOS Y ABANDONADOS: LA JORNADA PERDIDA EN CARDIOLOGÍA DEL HOSPITAL DE ESPERANZA
“La salud pública no falla de golpe; se erosiona en cada cita incumplida.”
Decenas de pacientes que acudieron hoy al Hospital José Fausto Ovalles, en el municipio de Esperanza, denunciaron haber sido citados formalmente para consulta de cardiología, solo para recibir al llegar una instrucción inesperada: regresar a sus casas porque el especialista no se presentó.
Para muchos de ellos, la visita no era un trámite menor. Se trataba de controles cardíacos, seguimientos médicos delicados y evaluaciones que, en algunos casos, requieren semanas de espera. Varios pacientes afirmaron haber invertido dinero en transporte, perdido horas de trabajo y reorganizado responsabilidades familiares para cumplir con la cita asignada por el propio centro hospitalario.
La escena se repitió en los pasillos: frustración, incertidumbre y un silencio institucional que dejó más preguntas que respuestas. No hubo, según los testimonios recogidos, una explicación formal anticipada ni un protocolo claro de reprogramación inmediata. Para una comunidad que depende del sistema público de salud, este tipo de episodios no solo representa una molestia administrativa, sino un riesgo humano tangible.
Expertos en gestión hospitalaria señalan que la continuidad en servicios especializados, especialmente en áreas críticas como cardiología, es un pilar básico de la salud pública. La ausencia de coordinación afecta la confianza ciudadana y, más grave aún, interrumpe procesos médicos que pueden ser vitales.
Los pacientes piden algo elemental: respeto por su tiempo y por su condición de salud. Una cita médica no es un favor; es un compromiso institucional. Cuando ese compromiso se rompe sin aviso ni solución, la carga recae sobre quienes menos margen tienen para soportarla.
La dirección del hospital aún no ha emitido un comunicado oficial sobre lo ocurrido. Mientras tanto, quienes regresaron a casa lo hicieron con la misma preocupación con la que llegaron: el corazón esperando atención, y la respuesta, aplazada.