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RD$28 MILLONES BAJO UN TECHO: MAO ENTREGA A 545 ESTUDIANTES UN ESPACIO ESPERADO DURANTE AÑOS
“La educación no transforma el mundo: transforma a las personas que van a transformar el mundo.” — Paulo Freire
MAO, Valverde. — Durante años, para los estudiantes del Centro Educativo en Artes Profesor Juan de Jesús Reyes, algunas de las actividades que forman parte de la vida escolar dependieron de una condición que ninguna escuela puede controlar: el clima.
Desde este miércoles, eso empieza a cambiar.
El Gobierno entregó el nuevo techado del centro educativo, ubicado en el sector Sibilia, Mao, una estructura construida con una inversión de RD$28,129,576.77 y destinada a servir directamente a 545 estudiantes para actividades deportivas, culturales, artísticas y recreativas.
Pero el alcance de la obra no termina en las puertas de la escuela.
Según el Ministerio de Educación, el espacio también estará disponible para actividades que involucren a residentes de 13 sectores aledaños, convirtiéndolo potencialmente en un punto de encuentro no solamente escolar, sino comunitario.
UNA OBRA PEQUEÑA EN DIMENSIONES, GRANDE PARA QUIENES LA ESPERABAN
Las grandes obras públicas suelen medirse en kilómetros de carreteras, cientos de camas hospitalarias o miles de millones de pesos.
Esta se mide de otra manera.
Un techo.
Una cancha.
Un espacio donde cientos de jóvenes pueden practicar deportes, realizar presentaciones artísticas, celebrar actividades escolares o simplemente reunirse sin depender de que el sol sea demasiado fuerte o de que comience a llover.
La Dirección de Infraestructura Escolar ejecutó la estructura con una inversión superior a los RD$28.1 millones, informó oficialmente el Ministerio de Educación.
La inauguración fue encabezada por la vicepresidenta Raquel Peña, acompañada por autoridades del sector educativo.
Más allá del acto protocolar, una de las declaraciones más significativas vino de alguien que utilizará realmente la obra.
Yoskeyry Jesús Torres, estudiante de sexto grado de Secundaria, habló en representación de sus compañeros y dijo que la comunidad estudiantil había esperado el techado durante mucho tiempo. Según su testimonio, el nuevo espacio permitirá desarrollar con mayor libertad actividades relacionadas con el arte, el deporte, la disciplina y el trabajo en equipo.
545 ESTUDIANTES Y 13 SECTORES
Los números ayudan a dimensionar la inversión.
Son 545 estudiantes beneficiados directamente.
Son 13 sectores vecinos señalados como parte del radio de impacto comunitario.
Y son RD$28,129,576.77 de recursos públicos invertidos en la construcción.
Dividir una inversión pública por el número de beneficiarios no determina por sí solo su valor ni su eficiencia. Una infraestructura puede permanecer en servicio durante muchos años y ser utilizada por sucesivas generaciones de estudiantes.
Precisamente por eso, el verdadero resultado de esta obra no debería medirse únicamente el día de la inauguración.
Deberá medirse con el tiempo.
¿Cuánto será utilizada?
¿Cómo será mantenida?
¿Qué actividades comenzarán a desarrollarse allí?
¿Estará efectivamente disponible para las comunidades cercanas?
Son preguntas normales cuando una infraestructura construida con fondos públicos pasa de la etapa de construcción a la de servicio.
MÁS QUE BALONCESTO
Un techado escolar suele asociarse inmediatamente con educación física o baloncesto.
En este caso, el centro tiene una característica particular.
Se trata del Centro Educativo en Artes Profesor Juan de Jesús Reyes.
Eso amplía la función potencial del espacio.
El Ministerio de Educación señala que allí podrán desarrollarse durante todo el año actividades deportivas, culturales y artísticas, además de iniciativas destinadas a fortalecer la convivencia de la comunidad educativa.
El viceministro de Descentralización y Participación del Ministerio de Educación, Juan Estévez, señaló durante la inauguración que el espacio puede contribuir al descubrimiento y desarrollo de nuevos talentos entre los estudiantes.
En una escuela dedicada también a las artes, eso puede significar mucho más que disponer de una cancha cubierta.
Puede convertirse en escenario.
En espacio de ensayo.
En lugar para exposiciones.
En punto de encuentro entre escuela, familias y comunidad.
CUANDO LA INFRAESTRUCTURA TAMBIÉN EDUCA
Un sistema educativo no funciona solamente con maestros, libros y programas académicos.
También necesita edificios que funcionen.
Baños en condiciones.
Aulas ventiladas.
Laboratorios.
Bibliotecas.
Canchas.
Espacios culturales.
Y lugares donde los estudiantes puedan permanecer de forma segura.
La infraestructura no sustituye la calidad docente ni resuelve por sí sola los desafíos de la educación dominicana.
Pero establece las condiciones físicas dentro de las cuales esa educación ocurre.
Para los 545 estudiantes del Profesor Juan de Jesús Reyes, el nuevo techado elimina una limitación concreta: la realización de determinadas actividades ya no estará tan condicionada por el sol o la lluvia.
UNA INVERSIÓN QUE TAMBIÉN DEBE SER CUIDADA
Después de una inauguración comienza una etapa menos visible.
El mantenimiento.
Una instalación pública puede costar millones de pesos construirla y deteriorarse rápidamente cuando no existe un sistema constante para conservarla.
El nuevo techado de Sibilia tendrá, por tanto, una segunda prueba.
La primera fue construirlo.
La segunda será mantenerlo disponible, limpio, seguro y funcional para los estudiantes que actualmente ocupan el centro y para quienes llegarán después.
Y si, como ha anunciado el Ministerio de Educación, también será utilizado por habitantes de 13 sectores cercanos, la organización de ese uso comunitario será otro elemento que merecerá seguimiento.
VALVERDE Y LA INVERSIÓN PÚBLICA QUE DEBE PODER MEDIRSE
Durante esta semana, Valverde ha recibido atención por diferentes inversiones públicas.
Mientras en Mao continúa la construcción del Hospital Traumatológico Luis L. Bogaert, también se incorporan obras de menor escala como este techado escolar.
Son proyectos muy diferentes.
Uno está relacionado con la atención de emergencias médicas de toda una región.
El otro acompaña la vida cotidiana de cientos de estudiantes.
Pero comparten una característica: se construyen con recursos públicos y sus resultados pueden ser observados y evaluados por los ciudadanos.
En este caso conocemos tres cifras desde el comienzo:
RD$28,129,576.77.
545 estudiantes.
13 sectores aledaños.
Esos números quedarán como referencia.
LO QUE SIGUE DESPUÉS DE LA CINTA
Las inauguraciones duran unas horas.
Las obras públicas deberían durar años.
Para los estudiantes del Centro Educativo en Artes Profesor Juan de Jesús Reyes, lo importante comienza ahora: utilizar ese espacio que, según uno de sus propios alumnos, habían esperado durante mucho tiempo.
Será allí donde se comprobará si la inversión logra su propósito.
No frente a las cámaras.
No durante los discursos.
Sino cuando un grupo de estudiantes pueda continuar un partido mientras llueve, cuando una actividad artística encuentre un escenario, cuando una familia asista a un encuentro escolar o cuando jóvenes de la comunidad descubran un lugar donde ocupar su tiempo y desarrollar una habilidad.
Un techo puede parecer una estructura sencilla.
Para una comunidad que lo necesitaba, puede cambiar considerablemente lo que ocurre debajo de él.
Esperanza33 continuará dando seguimiento a las inversiones educativas y de infraestructura realizadas en Mao, Esperanza, Laguna Salada y el resto de la provincia Valverde, procurando documentar no solamente cuándo se inauguran, sino también cómo funcionan después de ser entregadas.
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