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REALIZAN VIGILIA EN EL BRONX EXIGIENDO JUSTICIA POR LA MUERTE DE LA DOMINICANA PAMELA GUERRERO
“La justicia no devuelve la vida, pero le da sentido a la memoria.”
BRONX, Nueva York — A la luz temblorosa de velas encendidas y bajo un frío que no logró disipar la determinación colectiva, familiares, amigos y residentes del Bronx se reunieron frente al Precinto 43 de la Policía de Nueva York para exigir justicia por la muerte de Pamela Guerrero, una joven dominicana de 28 años cuyo fallecimiento sigue envuelto en incertidumbre.
Guerrero fue hallada sin vida el domingo 21 de diciembre en el sótano de un edificio residencial del vecindario donde creció. Desde entonces, la investigación permanece abierta, mientras la familia y miembros de la comunidad reclaman respuestas claras y un esclarecimiento pleno de los hechos.
De acuerdo con informaciones preliminares, las cámaras de seguridad del edificio no registraron la entrada de ninguna persona después de que la joven ingresara, un detalle que ha sembrado dudas profundas sobre las circunstancias de su muerte. Para sus familiares, ese vacío en los registros plantea interrogantes difíciles de ignorar.
“Estamos aquí porque pedimos justicia para Pamela. Su vida importaba y necesitamos respuestas”, expresó Paulina Pacheco, madre de la víctima, durante la manifestación. Su voz, quebrada por el dolor, resonó entre los asistentes que sostenían pancartas con el nombre y el rostro de la joven.
Otros participantes compartieron la misma inquietud. “Ella no pudo haber bajado sola al sótano, pero allí fue donde la encontraron. Así que algo pasó”, afirmó Dennis Oswald, uno de los manifestantes. “Queremos justicia y la queremos ahora. Justicia para Pamela”.
La familia sostiene que se trata de un hecho violento y ha reclamado a las autoridades una investigación exhaustiva, sin descartar ninguna línea. Durante la vigilia, líderes comunitarios y religiosos acompañaron a los familiares, subrayando la necesidad de transparencia y sensibilidad en el manejo del caso.
Pamela Guerrero era la menor de cinco hermanos y la única mujer de la familia. Sus allegados la describen como una joven trabajadora, solidaria y de carácter afable. Tenía formación universitaria, se desempeñaba como maestra y también había trabajado en el sistema judicial. Su vida estuvo marcada por un fuerte sentido de pertenencia: creció en el mismo vecindario donde fue hallada sin vida y mantenía estrechos vínculos con la comunidad.
Residentes del área señalaron que la joven no tenía conflictos conocidos y era apreciada por quienes la rodeaban. En medio del duelo, los familiares exhortaron a cualquier persona que resida en las inmediaciones de Stratford Avenue y Morrison Avenue, así como en otras zonas del Bronx y del condado de Westchester, a aportar información que pueda ayudar a esclarecer el caso.
Mientras avanzan las investigaciones, la vigilia se ha convertido en un acto de memoria y reclamo colectivo: una comunidad que se niega a aceptar el silencio como respuesta y que insiste en que la historia de Pamela Guerrero sea contada con verdad y justicia.